Apenas con la mayoría de edad cumplida, la capitalina Alejandra Llaneza, tendrá en su haber cuatro torneos con el aval del LPGA Tour, algo sin duda importante para el desarrollo de una jugadora amateur que sueña ser profesional algún día y codearse con lo más selecto del golf femenil mundial.
Actualmente, Llaneza es una de las máximas representantes de la Asociación Mexicana Femenil de Golf (AMFG), su reciente triunfo en el Optimist International Junior Golf en Palm Beach Gardens, Florida, hace apenas unas semanas así lo avala.
Pequeñita, de gran belleza física, misma que la llevó a ocupar la portada de la revista Caras Golf del mes de agosto, Ale no es sólo es una cara bonita, ya que su buen manejo de los bastones y su desenvolvimiento en el campo son argumentos suficientes que hablan por ella sola.
Poco a poco los resultados se han ido dando para la jovencita de 18 años, quien junto con otras tres aficionadas, consiguiera el tan ansiado boleto para la segunda edición del Corona Morelia Championship a realizarse en octubre próximo en el campo de Tres Marías, de la capital michoacana, trazado que sufrió algunas modificaciones para dicho evento y que será un nuevo reto para Alejandra otras 156 jugadoras más.
Con la mira puesta en las giras estadunidenses, como el Futures Tour, gira de ascenso de la LPGA, Alejandra ha ido más allá del trabajo en campo y ha desarrollado el físico, pieza medular para el éxito de cualquiera que deseé llegar a lo más alto. Ahora se le ve más fuerte, condición que le ha ayudado a ganar algunas yardas extra en sus tiros de salida y de acercamiento.
En unos días más, la rubia deportista integrante de la selección de la Federación Mexicana de Golf, junto con su madre la señora Concha, hará un viaje de una semana aproximadamente, para recorrer tres de las más de ocho instituciones estadunidenses que le han ofrecido una beca.
Las universidades escogidas por la familia Llaneza, incluyen la de Pepperdine, la de California en Berkeley y la de Arizona, estas últimas donde estudiaron las tapatías Sophia Sheridan y Lorena Ochoa respectivamente.
La decisión será difícil para una jovencita, que lo único que desea es llegar a trascender en lo que más le gusta, que es el golf, pero estoy seguro que lo que ella decida será lo mejor.
El hambre de triunfo y de seguir de cerca los pasos de Lorena Ochoa, su gran ídolo deportivo, han llevado a Alejandra a la práctica de su deporte favorito por más de cuatro horas diarias en el Club México o donde ella pueda, siempre y cuando tenga espacio suficiente para sacar sus bastones, sin tener el miedo de lastimar a alguien.
Y aunque a veces los números plasmados en sus tarjetas no han sido del todo favorables, como cuando no pudo aguantar las lágrimas, al quedarse fuera del corte en el Abierto Mexicano Femenil de Golf en BosqueReal este año, la representante de la AMFG, no se ha echado para atrás.
Crecerse al castigo ha sido una de las características de la joven Llaneza, ya que se ha quedado al margen de jugar las últimas rondas en sus tres intervenciones previas en justas correspondientes al LPGA Tour, pero la experiencia “ha válido la pena”, tal y como lo declaró en cada una de sus participaciones en el mejor circuito femenil de golf en el mundo.
El proceso de Llaneza ha sido constante, desde que era niña, su gusto por los fairways y los greenes ha sido más que cualquier otra cosa, a tal grado de pedir siempre que le regalaran objetos relacionados con el golf, como una bolsa Callaway que todavía conserva.
Ese deseo de “pegarle a la pelotita en algo que ni siquiera es deporte”, como lo expresan los que nunca han pisado un campo de golf, la ha llevado a sacrificar un poco fiestas, amigos y reuniones familiares como navidad y año nuevo, fechas en las que ha optado por jugar y representar a nuestro país en eventos internacionales como el Doral Publix en Miami, Florida.
Una nueva generación es la que encabeza la capitalina, ya que viene trabajando detrás de grandes exponentes que han dominado el panorama amateur de México, como Violeta Retamoza, estandarte de la Universidad de Tennesse, Devan Andersen integrante de la Universidad de Texas, Tanya Dergal del Sur de California y la misma Sheridan, quien decidió este 2006 dar el salto al profesionalismo y ya jugó su primer US Women’s Open.
Alejandra no se arrepiente, así me lo ha hecho saber en las múltiples ocasiones en las que he tenido oportunidad de entrevistarla y aunque le cuesta un poco de trabajo expresar todo lo que siente, de lo único que está segura es que el golf es su destino y seguirá empecinada en hacer algo importante en un deporte que no siempre ha sido generoso con ella pero que sigue amando.
La metamorfosis de niña a mujer, han hecho de Llaneza una jugadora más consciente y segura de lo que anhela, sólo falta esperar que el tiempo haga su trabajo y que ella no se desespere por alcanzar su sueño de un día para otro, porque sin duda se topará con más dificultades de las que le presenta en si un trazado de golf.