A casi medio año de asumir el cargo de entrenador de los infantiles-juveniles, el profesional Pablo del Olmo, señaló que el proceso con las noveles esperanzas del golf nacional va por buen camino, pero que todavía hay situaciones por mejorar.
En la pasada edición del Mazatlán Classic, donde del Olmo, se presentó a jugar, después de estar presente en el Nacional Infantil-Juvenil en Nuevo Vallarta, Nayarit, el mexiquense, afirmó que el seguimiento que se tenga con los valores, será pieza fundamental para que en un futuro nuestro país, tenga competidores de gran calidad a nivel internacional, tanto en el amateurismo como en el sector de paga.
Vestido con el uniforme oficial de la Federación Mexicana de Tenis, el golfista de 36 años de edad, habló de la importancia de mejorar el nivel de juego de los niños y adolescentes, para que lleguen mejor preparados a sus respectivas competencias.
“Creo que las cosas van bien, además del trabajo con los niños, se han hecho muy buenas cosas, como los seminarios con los profesionales, donde hemos tratado un poquito de asesorar a los pros mexicanos, que tratan con los niños”, dijo del Olmo, mundialista por México en tres ocasiones.
“También hemos tratado de organizar una selección nacional, la verdad es que necesitamos que nuestros juveniles vayan mejor preparados a los torneos internacionales”.
Para el coach nacional, la logística en cada evento que se desarrolla en las diversas asociaciones de golf del país, debe ser mejor para evitar distracciones extra campo. “Hay que tratar que los torneos de los niños salgan mejor, necesitamos que hayan mejor organización para que puedan competir mejor”.
El adecuado seguimiento de la carrera amateur de los niños y jóvenes golfistas nacionales, según del Olmo, será indispensable para que todos aquellos que tengan madera de estrellas no dejen de jugar cuando entran a la pubertad. “Hay muchos que comienzan a muy temprana edad, 6, 7 u 8 años, pero cuando se vuelven adolescentes se nos pierden, nosotros junto con los padres de familia debemos evitar esa situación, debemos saber cuándo es el momento preciso para que ellos jueguen y no jugar por jugar. Algo estamos haciendo mal, quizá muchos de ellos están compitiendo demasiado o hay mucha presión por parte de los padres, hay que llevar una metodología del entrenamiento específica del golf”.
Para el campeón del Ixtapa Classic en el 2002, fecha del Canadian Tour, el proceso de adaptación a su nueva etapa como entrenador ha sido algo complicada, pero sigue firme en su objetivo de formar nuevos y mejores golfistas. “Después de hacer las cosas de otra manera por mucho tiempo, es difícil hacerlas de otra forma, hay que hacer cambios para mejorar, a veces te encuentras con dificultades que están fuera de tu control, pero pienso que todo se puede mejorar, es un proceso a largo plazo en el cual ahí vamos. Hay alguna complicaciones, pero la disposición es magnífica, todos en la Federación están muy entusiasmados y quieren mejorar las cosas”.
Finalmente Pablo, confesó que la falta de torneos como profesional en giras como la de Asia, donde jugó por siete años, es algo de lo cual no se arrepiente.
“La verdad he jugado poco, no he tenido tiempo de practicar, pero habrá tiempo de entrar en ritmo otra vez, para mi es muy importante esto de los niños, vale la pena el sacrificio, porque yo salí de esas girar juveniles y ellos son el futuro de México y a mi me interesa que no solamente tengamos mejores golfistas sino mejores personas”.